Nuestros estudiantes de 5.º de Primaria vivieron una jornada espiritual en la Villa Carmelitas, una experiencia que les permitió salir de la rutina escolar para compartir, encontrarse y vivir un tiempo especial junto a sus compañeros.

A lo largo de la jornada, cada salón participó en diferentes actividades y dinámicas que promovieron la integración y el trabajo en equipo. Los juegos compartidos se convirtieron en espacios para fortalecer la comunicación, la colaboración y el compañerismo, mientras nuestros estudiantes aprendían también a disfrutar y valorar la presencia del otro.

La experiencia incluyó momentos para compartir entre compañeros, disfrutar del almuerzo y fortalecer los vínculos que se construyen día a día en el colegio. Esta jornada permitió a nuestros Carmelitas vivir la fraternidad y el sentido de comunidad desde experiencias sencillas, pero significativas.

Porque crecer en Carmelitas también significa aprender a caminar junto a los demás, compartir con alegría y reconocer que cada encuentro es una oportunidad para seguir construyendo comunidad.

